LOBOFOX
28-feb-2008, 02:17
Autobuses y peatones
Compartimos con ellos las calles y siempre tienen preferencia, pero pueden provocar situaciones de riesgo para quienes vamos sobre dos ruedas. Qué hacer y qué no hacer.
Compartimos con ellos las calles y siempre tienen preferencia, pero pueden provocar situaciones de riesgo para quienes vamos sobre dos ruedas. Qué hacer y qué no. Circular en motocicleta por cualquier ciudad o pueblo es hacerlo por una «jungla» de coches, y cada día más scooters afortunadamente (ya sabes, «una moto más es un automóvil menos»), pero hay más elementos en juego: hoy vamos a tratar nuestra convivencia con dos a los que siempre debemos respetar, uno porque está indefenso, incluso ante vehículos tan ligeros como nuestras motos el peatón, y otro porque además de contar con preferencia de paso es lo opuesto, es decir, puede representar un riesgo muy alto para nosotros dado su enorme tamaño en comparación, los autobuses. Las vías exclusivas de autobuses pueden ser usadas por las motos en muchas oportunidades por ej., cuando se realizan maniobras de giro. El caso de los peatones es muy distinto: su «terreno» (aceras, zonas peatonales) está vetado a cualquier vehículo con motor de combustión y por lo tanto deberemos evitar circular por ahí o, cuando no quede más remedio para estacionar o acceder a un estacionamiento, hacerlo con sumo cuidado o, directamente, con el motor apagado y empujando.
Parada de autobús
http://i215.photobucket.com/albums/cc194/LOBOFOX/Autobusesypeatones.jpg
Durante su recorrido los autobuses se detienen en paradas
señalizadas, pero de vez en cuando, si el atasco no se lo permite o aparece algún viajero despistado, fuera de ellas. Además el conductor está sujeto a muchas distracciones (pago de pasaje, preguntas…) así que, más que con ningún otro vehículo, NUNCA hay que seguirlo muy de cerca porque puede frenar de golpe sin previo aviso (y más de uno tiene las luces de freno rotas). Cuando el autobús está parado, o cerca de una parada, JAMÁS debes pasarlo por la derecha: ahí están las puertas de acceso y bajada de viajeros, y podrías llevarte a alguien «puesto» en la moto. Es un accidente (atropello) muy habitual, cuidado: autobuses (ni taxis) no deben pasarse por su derecha. Atención también a pasarlo por la izquierda, demasiado cerca: si no tienes perspectiva es posible que un peatón vaya a cruzar (incorrectamente o no) por delante del autobús y lo verás cuando sea demasiado tarde.
Circulación por vías exclusivas de autobuses
Puedes circular por las vías exclusivas de autobuses, sólo cuando sea necesario para maniobras que lo exigen. Pero ese carril está lleno de trampas: mucho cuidado con el firme cerca de los semáforos y las paradas, la mecánica de los autobuses no es la mejor mantenida del mundo, y el aceite y grasa que gotean se acumula en esas zonas; especial cuidado cuando está mojado (los primeros minutos de una lluvia) porque esas manchas se camuflan y entonces se patina todavía más. Tampoco es un prodigio de agarre la línea que separa ese carril de los demás. Además, debemos insistir en lo comentado antes sobre pasar cerca de la acera derecha: ¡cuidado! Es por donde se bajan los viajeros de autobuses y taxis. Una última alerta cuando se acercan cruces con posible giro a la derecha: los coches que circulan por esa pista y quieran virar, se cruzarán en tu trayectoria y ya sabes que es muy posible que lo hagan sin avisar (intermitente) sobre todo si no hay un autobús en ese momento circulando por ahí contigo.
No te olvides
- Usa las vías exclusivas de autobuses sólo cuando sea necesario.
- Cuidado con autobuses y taxis en ese carril: pueden detenerse sin previo aviso.
- Nunca pases por la derecha un autobús cerca de una parada: por ahí se puede bajar un pasajero y te lo llevarías puesto.
- Atención al circular cerca de un autobús por su izquierda, pues si un peatón cruza por delante tú no lo verás hasta que sea demasiado tarde.
- Respeta los pasos de cebra: darás ejemplo y demostrarás que los motoristas «no somos chicos malos».
- Recuerda que el frenar cerca de un paso de cebra puede ser arriesgado: intenta evitar pisar las líneas blancas.
- Siempre, pulgar izquierdo en la bocina: un aviso a tiempo casi siempre te salvará, y más vale prevenir que curar.
El truco
Aunque cada día son más las motos que montan frenada «combinada», todavía son muchos los que mantienen el sistema tradicional de «manilla derecha delante y manilla izquierda, atrás», y por supuesto la gran mayoría de las motos también cuentan con frenos independientes (en su caso es el pedal derecho el que frena atrás). Debes tener claro que es siempre el freno delantero el más importante, en el que más debes apoyarte, pues al frenar el peso va hacia esa rueda: sin embargo hay una circunstancia en que la importancia del freno trasero aumenta, y es cuando vamos acompañados. El peso sobre la rueda trasera aumenta y, por tanto, podemos «tirar» más de ese manillar en la confianza que tardará mucho más en llegar a perder adherencia, bloquear y desestabilizarnos cuando queramos detenernos.
Puntos negros
En nuestros recorridos diarios todos conocemos «puntos negros» en los que nos esperan malas sorpresas: socavones ocultos, asfaltos pulidos, rejillas de ventilación, manchas de grasa… memoriza los que conozcas para no caer en ellos y prevenir malos ratos.
Paso de cebra
http://i215.photobucket.com/albums/cc194/LOBOFOX/Autobusesypeatones2.jpg
Los peatones son los elementos más frágiles del tráfico urbano y por lo tanto debemos respetarlos.
Detenerse en un paso de cebra ante la presencia de alguien a punto de cruzar es una de las señas más claras de educación y buenos modos al manillar (o al volante); también es obligatorio, pero todos sabemos que el egoísmo de la mayoría lo ha convertido en un «gesto». El buen motorista hará ese gesto cuantas veces haga falta, para demostrar que con dos ruedas y bajo un casco no siempre está «el malo», como en las películas. También es buena idea no «apurar» la frenada porque nosotros podemos saber que frenamos a tiempo pero quizás el peatón no lo tenga tan claro y, como veremos, tampoco es buena idea frenar fuerte cerca del paso de cebra porque allí todo patina mucho… Cuando te detengas, hazlo a la derecha por si detrás viene alguien menos respetuoso o más despistado y no frena: podrá esquivarte y no te llevará por delante.
Dónde se debe frenar
Respetaremos todos los pasos de cebra con peatones para dar ejemplo, pero cuidado dónde y cómo frenamos: no lo hagas justo en la parte central del carril porque ahí se acumula grasa y suciedad sobre la que patinarías. También evita siempre pasar por encima de las marcas blancas porque seguramente estarán pintadas con «hielo» (pintura blanca deslizante); es una muy buena práctica acostumbrase a no pisar nunca por ahí, cuando circulamos normalmente o con tráfico despejado y podemos elegir por dónde pasar, de forma que lo hagamos ya inconscientemente, así el día que llueva habrá una cosa menos en la que pensar. Tómalo si quieres como si fuera una «manía», o como un «juego» pero verás cómo poco a poco aprendes a pasar sólo por la parte sin pintar. Mención aparte merecen aquellos «todo pintado» con partes amarillas entre el blanco: extrema las precauciones cuando pases por ellos.
Compartimos con ellos las calles y siempre tienen preferencia, pero pueden provocar situaciones de riesgo para quienes vamos sobre dos ruedas. Qué hacer y qué no hacer.
Compartimos con ellos las calles y siempre tienen preferencia, pero pueden provocar situaciones de riesgo para quienes vamos sobre dos ruedas. Qué hacer y qué no. Circular en motocicleta por cualquier ciudad o pueblo es hacerlo por una «jungla» de coches, y cada día más scooters afortunadamente (ya sabes, «una moto más es un automóvil menos»), pero hay más elementos en juego: hoy vamos a tratar nuestra convivencia con dos a los que siempre debemos respetar, uno porque está indefenso, incluso ante vehículos tan ligeros como nuestras motos el peatón, y otro porque además de contar con preferencia de paso es lo opuesto, es decir, puede representar un riesgo muy alto para nosotros dado su enorme tamaño en comparación, los autobuses. Las vías exclusivas de autobuses pueden ser usadas por las motos en muchas oportunidades por ej., cuando se realizan maniobras de giro. El caso de los peatones es muy distinto: su «terreno» (aceras, zonas peatonales) está vetado a cualquier vehículo con motor de combustión y por lo tanto deberemos evitar circular por ahí o, cuando no quede más remedio para estacionar o acceder a un estacionamiento, hacerlo con sumo cuidado o, directamente, con el motor apagado y empujando.
Parada de autobús
http://i215.photobucket.com/albums/cc194/LOBOFOX/Autobusesypeatones.jpg
Durante su recorrido los autobuses se detienen en paradas
señalizadas, pero de vez en cuando, si el atasco no se lo permite o aparece algún viajero despistado, fuera de ellas. Además el conductor está sujeto a muchas distracciones (pago de pasaje, preguntas…) así que, más que con ningún otro vehículo, NUNCA hay que seguirlo muy de cerca porque puede frenar de golpe sin previo aviso (y más de uno tiene las luces de freno rotas). Cuando el autobús está parado, o cerca de una parada, JAMÁS debes pasarlo por la derecha: ahí están las puertas de acceso y bajada de viajeros, y podrías llevarte a alguien «puesto» en la moto. Es un accidente (atropello) muy habitual, cuidado: autobuses (ni taxis) no deben pasarse por su derecha. Atención también a pasarlo por la izquierda, demasiado cerca: si no tienes perspectiva es posible que un peatón vaya a cruzar (incorrectamente o no) por delante del autobús y lo verás cuando sea demasiado tarde.
Circulación por vías exclusivas de autobuses
Puedes circular por las vías exclusivas de autobuses, sólo cuando sea necesario para maniobras que lo exigen. Pero ese carril está lleno de trampas: mucho cuidado con el firme cerca de los semáforos y las paradas, la mecánica de los autobuses no es la mejor mantenida del mundo, y el aceite y grasa que gotean se acumula en esas zonas; especial cuidado cuando está mojado (los primeros minutos de una lluvia) porque esas manchas se camuflan y entonces se patina todavía más. Tampoco es un prodigio de agarre la línea que separa ese carril de los demás. Además, debemos insistir en lo comentado antes sobre pasar cerca de la acera derecha: ¡cuidado! Es por donde se bajan los viajeros de autobuses y taxis. Una última alerta cuando se acercan cruces con posible giro a la derecha: los coches que circulan por esa pista y quieran virar, se cruzarán en tu trayectoria y ya sabes que es muy posible que lo hagan sin avisar (intermitente) sobre todo si no hay un autobús en ese momento circulando por ahí contigo.
No te olvides
- Usa las vías exclusivas de autobuses sólo cuando sea necesario.
- Cuidado con autobuses y taxis en ese carril: pueden detenerse sin previo aviso.
- Nunca pases por la derecha un autobús cerca de una parada: por ahí se puede bajar un pasajero y te lo llevarías puesto.
- Atención al circular cerca de un autobús por su izquierda, pues si un peatón cruza por delante tú no lo verás hasta que sea demasiado tarde.
- Respeta los pasos de cebra: darás ejemplo y demostrarás que los motoristas «no somos chicos malos».
- Recuerda que el frenar cerca de un paso de cebra puede ser arriesgado: intenta evitar pisar las líneas blancas.
- Siempre, pulgar izquierdo en la bocina: un aviso a tiempo casi siempre te salvará, y más vale prevenir que curar.
El truco
Aunque cada día son más las motos que montan frenada «combinada», todavía son muchos los que mantienen el sistema tradicional de «manilla derecha delante y manilla izquierda, atrás», y por supuesto la gran mayoría de las motos también cuentan con frenos independientes (en su caso es el pedal derecho el que frena atrás). Debes tener claro que es siempre el freno delantero el más importante, en el que más debes apoyarte, pues al frenar el peso va hacia esa rueda: sin embargo hay una circunstancia en que la importancia del freno trasero aumenta, y es cuando vamos acompañados. El peso sobre la rueda trasera aumenta y, por tanto, podemos «tirar» más de ese manillar en la confianza que tardará mucho más en llegar a perder adherencia, bloquear y desestabilizarnos cuando queramos detenernos.
Puntos negros
En nuestros recorridos diarios todos conocemos «puntos negros» en los que nos esperan malas sorpresas: socavones ocultos, asfaltos pulidos, rejillas de ventilación, manchas de grasa… memoriza los que conozcas para no caer en ellos y prevenir malos ratos.
Paso de cebra
http://i215.photobucket.com/albums/cc194/LOBOFOX/Autobusesypeatones2.jpg
Los peatones son los elementos más frágiles del tráfico urbano y por lo tanto debemos respetarlos.
Detenerse en un paso de cebra ante la presencia de alguien a punto de cruzar es una de las señas más claras de educación y buenos modos al manillar (o al volante); también es obligatorio, pero todos sabemos que el egoísmo de la mayoría lo ha convertido en un «gesto». El buen motorista hará ese gesto cuantas veces haga falta, para demostrar que con dos ruedas y bajo un casco no siempre está «el malo», como en las películas. También es buena idea no «apurar» la frenada porque nosotros podemos saber que frenamos a tiempo pero quizás el peatón no lo tenga tan claro y, como veremos, tampoco es buena idea frenar fuerte cerca del paso de cebra porque allí todo patina mucho… Cuando te detengas, hazlo a la derecha por si detrás viene alguien menos respetuoso o más despistado y no frena: podrá esquivarte y no te llevará por delante.
Dónde se debe frenar
Respetaremos todos los pasos de cebra con peatones para dar ejemplo, pero cuidado dónde y cómo frenamos: no lo hagas justo en la parte central del carril porque ahí se acumula grasa y suciedad sobre la que patinarías. También evita siempre pasar por encima de las marcas blancas porque seguramente estarán pintadas con «hielo» (pintura blanca deslizante); es una muy buena práctica acostumbrase a no pisar nunca por ahí, cuando circulamos normalmente o con tráfico despejado y podemos elegir por dónde pasar, de forma que lo hagamos ya inconscientemente, así el día que llueva habrá una cosa menos en la que pensar. Tómalo si quieres como si fuera una «manía», o como un «juego» pero verás cómo poco a poco aprendes a pasar sólo por la parte sin pintar. Mención aparte merecen aquellos «todo pintado» con partes amarillas entre el blanco: extrema las precauciones cuando pases por ellos.