vsorkin
31-may-2007, 10:38
Hoy es jueves, mi último dia de esta semana. Me levanté sintiendo algo raro, como desubicado. El dia de mañana me lanzo a Acapulco con 2 amigos de la universidad – “Por qué no te vienes con nosotros?” “ – “Nel, yo prefiero irme en mi moto!”. La verdad es que ya de por si me siento incómodo teniendo que andar en ciudad arriba de un auto, cómo podrían esperar que me fuera por carretera encerrado en un automóvil??? Y además con niños!!! - Y no es que no me laten los niños, pero en mis desmadres no contemplo andar cuidando chamacos, jejeje!
En fin, he estado checando “La Maza” desde el lunes. Que si el aire, que el aceite, que el líquido de frenos, que la herramienta, que el poncholín y la compresora… Todo está en orden. Y como no he de confiar en mi bestia, si hace poco más de un mes le metí 5000 km y ni siquiera recibí una queja??? Pues ya está todo listo para ser empacado y cargado en la burra. Solo queda algo… el “nervio de la salida”. Si, a pesar de que llevo ya muchos años moteando, cada vez que me subo para hacer un viaje, me asalta esa sensación de que me estoy subiendo por primera vez a una moto. “No mames!!! Son 450 km!!!” - me repito constantemente – “Como puede ser que todavía sientas esa inseguridad???”. Pero no es eso; creo que sin excederme en confianza, me siento muy capaz de llegar a cualquier lado. Pero ha habido una serie de eventos que me tienen intranquilo: motos robadas, accidentes, fallas mecánicas a otros, etc. Si, ya sé: “Debes extremar precauciones”, “Debes estar alerta a todo”, “Debes usar todo tu equipo de seguridad”. Hasta pensé en llevar cuete, por eso de la rata.
Pero ahora, con la cabeza más fria me pongo a reflexionar un poco, y ya está!!!. Me acuerdo de la ilusión que me dió tomar la carretera por primera vez. Me acuerdo de las precauciones que tomo siempre en cada viaje. Pero sobre todo, me acuerdo que es mi pasión; que cada que salego a carretera siento que me renuevo. Que tengo un ángel que me cuida y una familia y amigos que me esperan. Que nadie sabe cuando le toca y por eso debo vivir los instantes sin preocuparme por su final.
- “Wey: es tu primer salida. Dedícate a disfrutarla”
Nos vemos en Acapulco!
Saludos,
Ponzoñas
En fin, he estado checando “La Maza” desde el lunes. Que si el aire, que el aceite, que el líquido de frenos, que la herramienta, que el poncholín y la compresora… Todo está en orden. Y como no he de confiar en mi bestia, si hace poco más de un mes le metí 5000 km y ni siquiera recibí una queja??? Pues ya está todo listo para ser empacado y cargado en la burra. Solo queda algo… el “nervio de la salida”. Si, a pesar de que llevo ya muchos años moteando, cada vez que me subo para hacer un viaje, me asalta esa sensación de que me estoy subiendo por primera vez a una moto. “No mames!!! Son 450 km!!!” - me repito constantemente – “Como puede ser que todavía sientas esa inseguridad???”. Pero no es eso; creo que sin excederme en confianza, me siento muy capaz de llegar a cualquier lado. Pero ha habido una serie de eventos que me tienen intranquilo: motos robadas, accidentes, fallas mecánicas a otros, etc. Si, ya sé: “Debes extremar precauciones”, “Debes estar alerta a todo”, “Debes usar todo tu equipo de seguridad”. Hasta pensé en llevar cuete, por eso de la rata.
Pero ahora, con la cabeza más fria me pongo a reflexionar un poco, y ya está!!!. Me acuerdo de la ilusión que me dió tomar la carretera por primera vez. Me acuerdo de las precauciones que tomo siempre en cada viaje. Pero sobre todo, me acuerdo que es mi pasión; que cada que salego a carretera siento que me renuevo. Que tengo un ángel que me cuida y una familia y amigos que me esperan. Que nadie sabe cuando le toca y por eso debo vivir los instantes sin preocuparme por su final.
- “Wey: es tu primer salida. Dedícate a disfrutarla”
Nos vemos en Acapulco!
Saludos,
Ponzoñas